La radio está en un buen momento. Si le tomáramos la temperatura ahora mismo, a fecha de hoy, junio de 2026, el estado en que se encuentra es fabuloso, aunque sigue teniendo retos por delante preocupantes, que inducen a la incertidumbre, y esto es malo para cualquier negocio. No vamos a recordar de nuevo los datos del EGM respecto de las audiencias en que se mueve la industria de la radio española. Esos 24.788.000 oyentes es una cifra considerable para mantener alto el listón de un medio que sin duda resulta el más resiliente ante la avalancha digital que le ha caído encima a los llamados medios tradicionales. La radio no solo resiste, sino que se adapta al nuevo escenario.
InfoAdex ha introducido una nueva línea de ingresos junto a ‘Radio’, que ha denominado ‘Audio digital’, y que se corresponde con los ingresos publicitarios provenientes del soporte ‘pódcast’, además de la publicidad contratada en las plataformas digitales. La suma en ingresos de ambas partidas está haciendo que la radio recupere cifras olvidadas hace más de una década, y que sin duda robustece el sector para acometer los cambios que requiere el medio, algunos de los cuales empiezan a percibirse claramente, como el progresivo apagado de las ondas medias, puerta que abrió RNE de manera decidida el año pasado y que han seguido marcas privadas como COPE y la SER, que se encuentran embarcadas en un proceso de apagado gradual de sus postes de OM; o la implantación de la Radio Digital Terrestre, en estándar DAB+.


